Ruego
Quisiera pedirte, sabio, señor de los cielos y señor de las almas cálidas, otorgame la Divinidad de subir contigo al Mundo de los Mundos, de observar con el gran ojo, oráculo. Siempre, le combendrá saber, señor mío, he sido fiel, pues me entrego cada noche a vuestro servicio. No sé sentir como lo hacéis vos, Señor de los Señores, usted puede hacer lo impensable, lo que nadie pueda imaginar, y nadie lo niega, pero mi petición no es otra que el ruego de compartir unos segundos con mi Señor, y después pregonar por los campos lo que he sentido, la luz cegadora que ha viajado a través de mi mirada. Ya lo habréis notado, pero no descansaré hasta que mi deseo se vea cumplido por vos, como dicta mi filosofía de la vida.
Ahora, señor, que ya terminé con mis ruegos, vengo a implorarle la libertad a las compañeras. Chicas humildes, que, como yo han abandonado todo para entregarse a su Divinadad mas poderosa, necesitamos respirar, pues los Monjes solo nos han enseñado a adorarle. Sé que es un pecado atreverse a imaginar semejante cosa, sé, también, que moriré desgarrada con el Diablo en mis venas porque usted lo dicta, pero creo que merece la pena arriesgarse por mejorar la vida de otras muchas personas. Y yo, quiero que lo sepa Dios de los dioses, no soy cualquier muchacha que se aguantará con lo que digan los hombres, pienso luchar hasta conseguir la libertad y la igualdad para mi pais, aunque sea en el Infierno.
Estoy a pundo de cerrar los ojos para siempre, por casualidades del destino, o porque mi Señor, al que he sido fiel hasta el momento, ha temido que mis ideas fueran revolucionarias para el mundo y quiere mantener en silencio el peligro. Pero no baje nunca la mirada, porque simepre habrá alguna persona que acecha, se lo aseguro.
Todavía no hay comentarios
Replica

